jueves, 2 de junio de 2016

Si Jota no estuviera rota


Si Jota no hubiera sido abandonada, hoy no tendría miedo a las personas.

No temblaría cada vez que alguien se acerca, no ladraría a quien intenta acariciarla. No tendría esos ataques de pánico, ni comería su pienso como si el alimento se fuera a desvanecer. No me miraría con esa súplica infinita que le quita a uno las ganas de ser humano.


Si a Jota no la hubieran roto cuando era solo un cachorro, hoy sería una perrita joven con su energía inagotable y sus ganas de jugar. Tendría, seguramente, miedo a los petardos o a los patines; pero no huiría de los niños, no tiritaría cuando viese un palo de escoba. Jota sería tan cariñosa todo el tiempo como lo es ahora a veces, solo a veces, cuando no hay niños ni pelotas ni palos ni ruedas ni motores ni personas.


Jota no pudo crecer a su tiempo, porque tuvo que buscarse la comida y aprender a no confiar en nadie. Ahora se esfuerza por desaprender que las personas son peligrosas. Intenta confiar en nosotros, sale a la calle a nuestro lado y tira hacia casa cuando nos alejamos un poco del portal. Ladra cuando alguien entra, cuando alguien sale, cuando alguien se levanta. Jota se llama Jota, pero ¿habrá tenido otros nombres? ¿Quién dejó en la calle a un animal completo para que fuese perdiendo piezas? La confianza, la dignidad, la inocencia, la alegría con la que corren por el parque los cachorros que no están rotos. 
Jota está alerta incluso cuando duerme. Se despierta ladrando a veces, y yo me pregunto si sueña con una realidad que ella conoce y yo no. Porque Jota ha vivido una vida distinta, y tiene aún pocos motivos para creerse que ésta será la definitiva.


Si Jota no hubiera sido abandonada, Jota no sería Jota.

2 comentarios:

  1. Maldita sea la gente que maltrata a los animales. Y malditos quienes teniendo el poder de evitar y perseguir este tipo de conductas asquerosas no hacen nada. Una ley seria contra el maltrato animal YA.

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